Antes de invertir en mejoras o plantearte una certificación, necesitas saber dónde estás. La evaluación del estado ambiental es un análisis de tu situación real frente a las obligaciones que te aplican, sin suposiciones ni diagnósticos genéricos.
Cómo trabajamos
Empezamos con una reunión inicial para entender tu actividad y recopilar la documentación disponible. Continuamos con una visita a tus instalaciones cuando el proyecto lo requiere, revisando in situ los puntos críticos. Cerramos con el análisis técnico y la redacción del informe.
Por qué empezar por aquí
Actuar sin diagnóstico previo suele traducirse en invertir esfuerzo donde no había riesgo y dejar sin cubrir lo que sí lo tenía. Un diagnóstico ordenado permite priorizar: primero lo que expone legalmente a la empresa, después lo que mejora su eficiencia.
Qué pasa después
El informe incluye una hoja de ruta. Puedes ejecutarla con tus propios medios o contratar el acompañamiento para implantar las mejoras, preparar la documentación y mantener el cumplimiento en el tiempo.
